Los que me conoceis sabeis mi pasión por la lectura. Lo que quizá no sepais es que también disfruto con la poesía y lo que muy pocos conocen es que en su momento escribí bastantes poemas. Y no me refiero a los poemas que todos escribimos cuando tenemos 16 años y estamos locamente enamorados de la vecina, aunque he de reconocer que alguno de ese tipo también existia.

Hace ya bastante, más de siete u ocho años, que no escribo nada, pero todavía tengo guardado algunos escritos de aquella época.  Os dejo aquí uno de los últimos que logré terminar. Ya me contaréis:

 Me recuerdas a ese anciano,

ese anciano gris y melancólico

que vive de recuerdos,

pues su vida es su pasado

y su esperanza es solo una.

Tú mirada es la de un hombre

que ha visto llorar

a unos ojos negros, 

negros como los cabellos de ese anciano.

Tú mirada es la de un hombre

que junto a esos ojos ha llorado.

Tus veinte años de ahora

me parecen cuarenta, 

cincuenta, noventa

o ciento veinte.

Me recuerdas viejo amigo, a ese anciano,

a ese anciano gris y melancólico

de negros cabellos y mirada perdida. 

MJPS